Grupo de Acólitos
Parroquia "El Espíritu Santo"
Tema 1

LA SANTA MISA PASO A PASO

¿QUÉ ES LA SANTA MISA?

Es el sacrificio del cuerpo y sangre de Cristo que se ofrece como recuerdo de su sacrificio en la Cruz. Es la fiesta en que celebramos el recuerdo de la pasión, muerte y resurrección de Cristo
La Santa Misa consta de 2 partes:

Liturgia de la Palabra precedida o preparada por los Ritos Iniciales
Liturgia Eucarística a la que le siguen los Ritos de Conclusión


RITOS INICIALES

La celebración litúrgica tiene siempre unos ritos de introducción y despedida o conclusión.
Durante los primeros siglos la Eucaristía comenzaba con gran sencillez:

1.Reunida la asamblea entraba el Presidente.
2.Se hacía un saludo introductorio para pasar posteriormente a las lecturas.

Más tarde se fueron desarrollando otros elementos como ser la Entrada Solemne.
Los ritos iniciales tienen como finalidad, preparar a la comunidad para que constituyan una sola familia que se dispongan a oír como conviene la palabra de Dios y a celebrar dignamente la eucaristía.
En la liturgia romana, el rito de entrada está compuesto de la siguiente manera:

1.Procesión de entrada del Sacerdote y los Ministros, a veces con Incienso, Cruz procesional y Evangeliario.
2.El canto de entrada o antífona durante esta procesión.
3.El beso al altar con eventual incensación.
4.La señal de la cruz,
5.El saludo
6.La monición inicial si se hace.
7.Acto penitencial
8.Señor ten piedad cuando no lo incluye el acto penitencial.
9.El canto de gloria en los días más solemnes.
10.La oración colecta del día.

Hay celebraciones con un rito de entrada significativo como ser:

El domingo de Ramos, la misa estacional que preside el obispo, la dedicación de una iglesia, la ordenación, la entrada del féretro en las exequias, el viernes santo, la vigilia pascual.

Antífona:

Viene de la palabra griega “anti-foné” que significa sonido o canto contrario, algo que se responde.
Designaba al principio, un estilo de salmodia, en el que dos coros alternan en rezo.
En la Eucaristía los cantos de entrada, ofertorio y comunión se llaman también  antífonas.

Pero sobre todo se da este nombre a las breves frases que se dicen o cantan antes y después de los salmos en el oficio divino. A veces estas frases están tomadas del mismo salmo, otras veces son pensamientos bíblicos o del Evangelio mientras que otros aluden a la teología de la fiesta o a las características del santo que se celebra.

En la oración las antífonas siempre han gozado de aprecio, sobre todo cuando se cantan y son muy eficaces para hacer más viva la participación del pueblo en el rezo de los salmos.

Las antífonas ayudan a poner de manifiesto el género literario del salmo, lo transforman en oración personal iluminan mejor alguna frase digna de atención y que pudiera pasar inadvertida, ayudan a hacer agradable y variada la recitación de los salmos.

El misal también nos presenta una antífona de entrada y una de comunión.
Todas las antífonas se encuentran coleccionadas en un libro litúrgico llamado antifonario.

Monición:

Viene del latín “monere” que significa exhortar, advertir.
En la liturgia se llama monición a las palabras que se dirigen no a Dios, sino a la comunidad a modo de explicaciones o invitaciones.

Hay moniciones de distintos tipos como ser:




Este es un ministerio litúrgico muy antiguo, que normalmente asumía el diácono ya que actuaba de intermediario entre el presidente y la comunidad. Hasta ahora en nuestro tiempo a partir de 1958 ha tomado forma, y ha aparecido la figura del monitor.
El misal en su instrucción general lo define como el comentarista, que hace las explicaciones y da avisos a los fieles para introducirlos en la celebración y disponerlos a que la entiendan mejor.

Algunas moniciones son propias del presidente como la de entrada y la invitación a los diversos momentos de oración etc.
Otras moniciones las suele hacer el diácono cuando está presente como las organizativas, las intenciones de la oración de los fieles, la invitación a darse la paz y el podéis ir en paz. En ausencia del diácono estas moniciones las hace el presidente.

Cabe notar que el monitor o comentarista no actúa desde el ambón, si no desde otro micrófono lateral o un lugar diferente ya que el ambón se reserva para la palabra de Dios según la dice la IGMR en su número 68.

Las moniciones dentro de la celebración deberían tener las cualidades que pide el concilio, breves y solo en los momentos más oportunos.

Para las lecturas las moniciones deben ser breves, apropiadas, sencillas, fieles al texto preparadas minuciosamente.

Canto de Entrada:

El canto es uno de los elementos más importantes de la celebración litúrgica.
El canto expresa y realiza nuestras actitudes interiores, crea un clima más solemne y festivo en la oración.

Dijo San Agustín que quien ama canta. El canto en la liturgia tiene una función ministerial, no es un concierto sino que ayuda a la comunidad para que entremos en sintonía con el misterio que se celebra: La Santa Eucaristía.

Señal de la Cruz:

Los cristianos hacemos con frecuencia la señal de la cruz sobre nuestras personas.

Al principio era costumbre hacerla solo en la frente, luego se entendió la que hoy conocemos o bien la triple cruz, en la frente boca y pecho como en el caso de la escucha del Evangelio.

La señal de la cruz es un gesto sencillo pero de mucho significado, ya que es la confesión de nuestra fe. Al hacerla sobre nuestra persona, es como si dijéramos: Estoy bautizado, pertenezco a Cristo, él es mi Salvador.

El primero que hizo la señal de la cruz, fue el mismo cristo que extendió los brazos en la cruz.
En las celebraciones litúrgicas hay muchos momentos en que la señal de la cruz tiene especial sentido.
En la misa la hacemos al inicio y también antes de escuchar el Evangelio y al final de la misa recibiendo la bendición.
En la liturgia de las Horas al comienzo del rezo de cada hora y al inicio de los cantos evangélicos.
En el sacramento de la penitencia el sacerdote traza la señal de la cruz sobre el penitente al decir yo te absuelvo.
En la confirmación el Obispo traza una cruz con el santo crisma en la frente de los confirmandos.
También se traza en las bendiciones sobre cosas y personas.
También en el bautismo cuando el presbítero, los padrinos y padres hacen sobre la frente del niño esta señal de la cruz


SALUDO

A lo largo de la celebración eucarística, hay cuatro momentos en que el Presidente dirige un saludo a la comunidad y ésta le responde y con tu espíritu.
Con el saludo, el sacerdote manifiesta a la asamblea reunida la presencia del Señor.

El misal ofrece para ello tomadas del lenguaje bíblico como ser: la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con vosotros.

El saludo sirve para establecer una comunicación entre el Presidente que actúa en representación de Cristo y la asamblea que desea al Sacerdote que Jesús el Señor esté con él y con su espíritu.

El saludo es significativo en diversas ocasiones como ser:

1.El saludo del Obispo, la paz esté con vosotros en latín “pax vobis”.

2.En el Sacramento de la Penitencia.

3.En la Iniciación Cristiana de adultos.

4.En la visita a los enfermos.


ACTO PENITENCIAL

Se llama acto penitencial a una breve oración que se dice en el rito de entrada de la misma después del saludo, que comienza con confesión general de la asamblea y termina con la conclusión del sacerdote.

El misal nos lo presenta con tres modelos.

1.El confiteor o yo confieso.
2.El Señor ten misericordia de nosotros porque hemos pecado contra ti.
3.Una serie de aclamaciones a Cristo con la respuesta: Señor ten piedad, incorporando este último al acto penitencial.

La dinámica a seguir es:

1.Invitación por parte del Presidente a una actitud de arrepentimiento y confianza.
2.Momento de silencio general.
3.Se realiza la oración en una de las tres formas descritas anteriormente.
4.Todo termina con lo que se llama oración de Conclusión que es una absolución en forma de petición.

El acto penitencial no es absolutamente necesario, se puede suprimir cuando en el rito de entrada hay otros elementos, como ser:

1.Una procesión especial como el domingo de ramos.
2.La aspersión dominical.
3.El miércoles de ceniza
4.El viernes santo
5.Bautismos y Matrimonio.


KYRIE

Viene de la palabra griega “kyrios” que significa señor y se aplica sobre todo a Cristo Jesús.

En nuestra liturgia es el nombre con que se designan las invocaciones del rito de entrada de la misa: kyrie eleison. Christe eleison que en español significa Señor ten piedad, Cristo ten piedad.
Estas invocaciones estaban al principio relacionadas con la oración de los fieles, ya que se respondía, Señor ten piedad. Se le atribuye al Papa Gelasio el cambio del Kyrie al rito inicial de la misa.

El Kyrie no es tanto penitencial sino de aclamación a Cristo como Señor y Mesías, siendo un canto con el que los fieles aclaman al Señor y piden su misericordia.

GLORIA

Del latín “gloria” en griego “doxa”. Esta exclamación da inicio al himno llamado gloria que se recita o canta después del Kyrie.

Este himno es muy antiguo y venerable y con él la iglesia congregada en el Espíritu Santo, glorifica a Dios y al Cordero y le presenta sus súplicas.
       
Se le llama también himno Angélico porque los ángeles lo cantan la noche del nacimiento de Jesús.

El gloria está colocado normalmente en los ritos de entrada, se canta o reza en las solemnidades, en las fiestas y los domingos, excepto en los domingos de Cuaresma y Adviento antes de la oración colecta.

En la vigilia pascual, el Gloria se encuentra en medio de la Liturgia de la Palabra precisamente para subrayar el paso de las lecturas del Antiguo Testamento a las del Nuevo Testamento y además con acompañamiento de campanas, música y flores.

También es solemne su canto  en la misa vespertina del Jueves Santo y en la misa de la Navidad.
También existe un gloria menor que es el que se reza después de cada misterio del Santo Rosario y también después de cada Salmo en la Liturgia de las Horas.


ORACIÓN  COLECTA

Proviene del latín “collecta, colligere” que significa reunir, recoger.
Se llama colecta a la primera oración con la que termina el rito de entrada.

Tiene tres partes:

1.La invitación del Presidente con la motivación: OREMOS
2.El silencio por parte de la asamblea para poder orar.
3.La oración motivación dicha que recoge las intenciones de los fieles dirigidas al Padre, por el Hijo en el Espíritu Santo.

Las oraciones colectas de nuestro misal, son fieles al estilo de la liturgia romana, con una motivación a Dios, muchas veces enriquecida con una motivación o alusión al tiempo litúrgico o la fiesta celebrada para proseguir con una súplica y concluir apelando a la mediación de Cristo.


LITURGIA DE LA PALABRA

La palabra de Dios es vital para la comunidad cristiana ya que la Iglesia se edifica y crece escuchándola por eso la iglesia sobre todo en la sagrada liturgia, nunca ha dejado de repartir a sus files el pan de vida que se ofrece por medio de la palabra de Dios.

La comunidad cristiana ante todo escucha la palabra de Dios dejándose evangelizar por ella, por tanto la Liturgia de la Palabra sirve para alimentar nuestro espíritu con la sabiduría que brota de la palabra de Dios, asimismo nos ayuda a conocer más a Jesucristo y nos acerca más a él. También nos ayuda a conocer la historia de la salvación.

La liturgia de la Palabra es la parte de la misa que se encuentra después de los ritos iniciales y que da comienzo a la proclamación de la palabra de Dios.

La liturgia de la palabra se divide de la siguiente manera:


PERICOPA:

Viene del griego “peri-kapto”: cortar, alrededor. Se usa para designar los pasajes bíblicos que se seleccionan para su lectura sobre todo litúrgica en los sacramentos o en la liturgia de las horas. Por ejemplo son Pericopas las lecturas bíblicas de una Eucaristía.

LECTURA CONTINUA:

La lectura continuada es un sistema de leer los libros bíblicos en la celebración litúrgica de modo seguido, como se hacía anteriormente en las sinagogas y en las primeras comunidades cristianas. Se continuaba la lectura en el punto que se dejó la vez anterior. Ej. De esto es la lectura del libro de los hechos de los Apóstoles en Pascua, la lectura de un evangelio a lo largo del año.


I LECTURA:

Es la primer lectura y la que da comienzo a la liturgia de la palabra. La primera lectura suele ser tomada del antiguo testamento y generalmente tiene relación con el evangelio.

SALMO  RESPONSORIAL:

Su existencia es antigua y se ha heredado de la liturgia judía. En tiempo de San Agustín era uno de los elementos preferidos de la liturgia de la palabra.

Al principio se llamó canto interleccional pero después se prefirió llamarlo salmo responsorial,  primero porque no es un canto cualquiera sino un salmo y segundo porque su forma de realización es responsorial o sea la comunidad va respondiendo con su estribillo o antífona a ser posible cantada.

La finalidad del salmo es dar a la celebración un tono de serenidad contemplativa.

El salmo ayuda a interiorizar el mensaje de la primera lectura por eso debe ser dicho de la manera más apta para la meditación de la palabra de Dios.

En conclusión el salmo responsorial es un salmo o parte de un salmo que se recita o canta después de la primera lectura para ayudar a interiorizar y meditar la palabra escuchada.

II LECTURA:

Es la lectura que se proclama después del salmo responsorial y generalmente se toma del nuevo testamento, también se le llama epístola cuando es tomada de alguna de las cartas.

La II lectura solo se proclama en la celebración dominical, en las solemnidades, en los sacramentos.

SECUENCIA:

Secuencia viene del latín “sequentia” que significa continuación y designa al canto que sigue en algunas ocasiones a la aclamación del aleluya antes del evangelio.

Se han conservado algunas secuencias:


Solo son obligatorias la de Pascua y Pentecostés. Antes la secuencia se cantaba después del aleluya, ahora se canta antes del mismo.


ALELUYA:

Del hebreo “hallelu-Yah” que significa: alabad al Señor a Dios.

En la liturgia tiene un puesto privilegiado como aclamación antes del evangelio.

Con el aleluya la asamblea de los fieles recibe y saluda al Señor que va a hablarles en el evangelio.

Pero sobre todo, tiene una resonancia especial en la vigilia pascual, ya que en esa noche se vuelve a cantar solemnemente este cántico en el momento en que se va a proclamar el evangelio más importante del año: La resurrección de Cristo.


EVANGELIO:

La lectura más importante de la misa es el Evangelio. Después de las lecturas del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento la comunidad cristiana se pone en pie para escuchar la palabra del mismo Cristo.
Evangelio viene del griego “eu” que significa bueno y “angelion” que significa: mensaje, noticia, significa por tanto buena noticia.

La lectura del evangelio constituye el punto culminante de la liturgia de la palabra, las demás lecturas preparan a la asamblea reunida para escuchar esta lectura evangélica.


Por eso este momento se rodea de varios y tradicionales signos como ser:

1.Procesión con cirios encendidos llevando el evangeliario al ambón.
2.Los files lo escuchan de pie.
3.Se acoge con una aclamación (aleluya)
4.Su lectura se reserva al diácono u otro ministro ordenado.
5.Este ministro se prepara con una oración personal o pidiendo la bendición al Presidente.
6.En los días más solemnes se inciensa el libro.
7.Se santiguan todos al inicio de su lectura.
8.El que lo lee lo besa.

En la Eucaristía se proclama el evangelio entero todos los años.
En las  ferias se proclama siguiendo este orden:

Marcos, Mateo y Lucas.

En los domingos siguiendo este orden, dividido en un ciclo de tres años:


El evangelio de Juan se lee en tiempos determinados, sobre todo Cuaresma y Pascua.

No hay celebración eucarística sin proclamación el evangelio.

HOMILÍA:

La homilía es uno de los elementos más antiguos de la liturgia de la palabra, heredada de la sinagoga. Esta palabra viene del griego “homilein” que significa plática familiar.

La homilía sucede dentro de la celebración y es una exhortación a llevar a la práctica lo escuchado.
La homilía se mueve en tres direcciones:

1.Ante todo es servicio a la palabra que se ha proclamado, explicándola si es el caso para captar el mensaje.


2.Es servicio a la vida de la comunidad para que la palabra incida en su vida iluminando la situación existencial.
3.Finalmente tiene también una función mistagógica o sea conduce desde las lecturas proclamadas hasta el misterio sacramental que se celebra.

Con la homilía el presidente guía a la asamblea hacia una sabrosa comprensión de la sagrada escritura, también abre el corazón de los fieles a la acción de gracias por las maravillas de Dios, así mismo alimenta la fe de los presentes y los invita a asumir las exigencias de la vida cristiana.

LETANIA

Se llama letanía u oración litánica a la forma de rezar en que la comunidad responde con una invocación breve a las varias preces que va desgranado el que dirige la oración

Viene de la palabra griega  “litaneia” que significa súplica comunitaria.
La letanía es una de las formas mas antiguas de oración, usada ya en la sinagoga judía
La oración litánica puede ser de petición, alabanza, de penitencia o acción de gracias.

El ejemplo más típico es el de la letanía de los santos que se reza en varias celebraciones: Vigilia pascual, bautismo, ordenaciones, bendición de abad, consagración de vírgenes, profesión perpetua, dedicación de iglesias, sínodos, concilios.

CREDO O PROFESION DE FE:

La palabra credo inició de la profesión de fe, viene del latín “credere” que significa creer, tener por verdadero.

La razón de ser del credo en la Eucaristía nos la explica la introducción al leccionario.
El símbolo o profesión de fe dentro de la misma cuando las rúbricas lo prescriben tiende a que la asamblea reunida dé su sentimiento y respuesta a la palabra de Dios oída en las lecturas  y explicada en la homilía.
Las formas de credo aprobadas por la iglesia son tres actualmente:

1.El símbolo de los apóstoles o credo de los apóstoles.
2.El niceno constantinopolitano  más extenso 
3.El dialogado de la vigilia pascual y el sacramento del bautismo.

El segundo se emplea habitualmente en la Eucaristía de los domingos y días solemnes.


ORACIÓN UNIVERSAL O DE LOS FIELES:

La oración universal concluye en la actual estructura de la eucaristía, la liturgia de la palabra.

Es la oración que comienza con una invitación del presidente, luego se designan unas intenciones propias de los files para terminar con una breve oración presidencial.

Después de que Dios ha dirigido su palabra al pueblo cristiano y éste la ha acogido, la comunidad presente se pone a orar para que la salvación que las lecturas han anunciado se
haga eficaz.
La oración de los fieles fue suprimida de la misa en el siglo V y solo se conservó la del viernes santo. Esta oración fue quitada de la misma por las grandes peticiones que se hacían y de esta manera se hacía muy larga la celebración litúrgica.

Esta oración se vuelve a recuperar con la reforma litúrgica del Vaticano II.

La tradición y las normas litúrgicas actuales señalan que no deben faltar en esta oración cuatro intenciones básicas:

1.La vida de la iglesia
2.Los asuntos públicos y sus responsables
3.Los pobres, marginados y enfermos.
4.La asamblea reunida para celebrar




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